El Luna Park de Buenos Aires se convierte en vacunatorio para luchar contra el coronavirus

Desde que abrió sus puertas en 1932, el Luna Park se mostró como un fiel reflejo de lo que sucede en la Argentina. Fue testigo de grandes hitos como el velatorio de Carlos Gardel, el casamiento de Diego Maradona y Claudia Villafañe, la visita de Juan Pablo II al país, las grandes veladas boxísticas, los espectáculos de Disney On Ice, la despedida con dos conciertos en una misma noche de Sui Géneris, el dúo de Charly García y Nito Mestre y la noche del famoso “rompan todo” de Billy Bond. Por eso, por más sorpresivo que parezca, resulta natural que también juegue un rol decisivo en esta pandemia de coronavirus: desde mañana martes y, en principio, hasta el 31 de mayo, el Luna Park dejará la música y el deporte a un lado para convertirse en un vacunatorio.

La capacidad de este estadio es de 11 mil espectadores y, en medio de tanta inmensidad se esconde uno de los centros de vacunación del gobierno de la Ciudad, que se montó. Cuando entre a vacunarse la primera persona designada. Donde antes había miles de personas saltando y cantando, por al menos dos meses desfilarán unas 40 personas por turno para aplicarse la vacuna en cada uno de los 40 cubículos que se instalaron. Quienes vayan deberán ingresar por la puerta 2 y se retirarán por la 4, ambas localizadas sobre la calle Bouchard.

En la actualidad, la industria musical atraviesa una gran crisis por la pandemia de coronavirus. Sin embargo, aclara: “La decisión de colaborar con el Gobierno porteño es independiente de la situación económica del Luna Park como empresa, que no es buena porque hace un año estamos sin funciones y esa es nuestra fuente de ingresos”. En este contexto, vale recordar que el último show presencial fue el que hizo el cantautor Eros Ramazzotti el 14 de febrero de 2020. Ese fin de semana iban a tocar la colombiana Karol G y, luego, Cazzu, pero ambos eventos, con entradas agotadas, no pudieron hacerse por el Covid-19, que comenzaba a asomar en Latinoamérica.

Fuente. La Nación Argentina

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Desde que abrió sus puertas en 1932, el Luna Park se mostró como un fiel reflejo de lo que sucede en la Argentina. Fue testigo de grandes hitos como el velatorio de Carlos Gardel, el casamiento de Diego Maradona y Claudia Villafañe, la visita de Juan Pablo II al país, las grandes veladas boxísticas, los espectáculos de Disney On Ice, la despedida con dos conciertos en una misma noche de Sui Géneris, el dúo de Charly García y Nito Mestre y la noche del famoso “rompan todo” de Billy Bond. Por eso, por más sorpresivo que parezca, resulta natural que también juegue un rol decisivo en esta pandemia de coronavirus: desde mañana martes y, en principio, hasta el 31 de mayo, el Luna Park dejará la música y el deporte a un lado para convertirse en un vacunatorio.

La capacidad de este estadio es de 11 mil espectadores y, en medio de tanta inmensidad se esconde uno de los centros de vacunación del gobierno de la Ciudad, que se montó. Cuando entre a vacunarse la primera persona designada. Donde antes había miles de personas saltando y cantando, por al menos dos meses desfilarán unas 40 personas por turno para aplicarse la vacuna en cada uno de los 40 cubículos que se instalaron. Quienes vayan deberán ingresar por la puerta 2 y se retirarán por la 4, ambas localizadas sobre la calle Bouchard.

En la actualidad, la industria musical atraviesa una gran crisis por la pandemia de coronavirus. Sin embargo, aclara: “La decisión de colaborar con el Gobierno porteño es independiente de la situación económica del Luna Park como empresa, que no es buena porque hace un año estamos sin funciones y esa es nuestra fuente de ingresos”. En este contexto, vale recordar que el último show presencial fue el que hizo el cantautor Eros Ramazzotti el 14 de febrero de 2020. Ese fin de semana iban a tocar la colombiana Karol G y, luego, Cazzu, pero ambos eventos, con entradas agotadas, no pudieron hacerse por el Covid-19, que comenzaba a asomar en Latinoamérica.

Fuente. La Nación Argentina