El presidente de la República, Santiago Peña, firmó en Davos, Suiza, el acta de fundación de la Junta de Paz creada por Donald Trump. Todavía hay incertidumbre sobre los objetivos y alcances reales del organismo internacional.

Paraguay se convirtió en uno de los fundadores de la Junta de Paz al suscribir el acta constitutiva tras la invitación de Donald Trump. El presidente de Estados Unidos abrió el acto en una agenda paralela a la reunión anual del Foro Económico Mundial, que reúne a jefes de Estado también en Suiza.
Santiago Peña encabeza la delegación paraguaya, conformada también por el canciller Rubén Ramírez y el ministro de Industria y Comercio, Javier Giménez, así como el teniente coronel Óscar Sostoa.
Además de Trump, en el escenario estaban sentados otros 19 jefes de Estados que firmaron el acta. Peña se encontraba en la segunda fila, detrás del argentino Javier Milei y fue convocado para firmar después de 11 países, detrás de Pakistán.
El jefe de Estado paraguayo aprovechó y habló al oído al presidente estadounidense, quien al principio no le prestó mucha atención, en cambio bromeaba del otro lado con el primer ministro de Qatar, Mohammed Abdulrahman Al-Thani.
Aunque en principio esta Junta de Paz trabajará en el conflicto de Gaza, Trump mencionó la guerra entre Ucrania y Rusia, así como Hezbolá y el Líbano. “Tienen que entregar las armas y si no lo hacen, será el final de ellos”, dijo sobre el grupo paramilitar musulmán.
Peña destaca participación de Paraguay
El presidente compartió imágenes del evento en sus redes sociales, donde resaltó el papel de Trump para “volver a poner la paz en el centro de la agenda mundial”, así como la pertinencia de Paraguay en este proceso.
“Desde ese llamado, Paraguay con principios firmes. Con la fuerza serena de un Paraguay gigante que cree en el diálogo y en la construcción de consensos. Venimos de una historia marcada por la paz y el respeto entre los pueblos. Este es el Paraguay que resurge, un país que construye puentes cuando el mundo más los necesita”, publicó.
Condiciones para miembros
La permanencia de los países está sujeta a su capacidad de pago de una membresía de USD 1.000 millones y la voluntad de la Presidencia, que inicialmente la ejerce el estadounidense.
Peña aclaró que el país no tiene capacidad de aportar económicamente, pero que puede contribuir con experiencia, remontándose a los procesos posteriores a la Guerra de la Triple Alianza o su propia participación como invitado en la Cumbre de Egipto, donde se firmó un acuerdo entre Hamás e Israel.
De hecho, también se ofreció a EEUU para participar “activamente” en la transición de Venezuela, tras la captura de Nicolás Maduro.
Sin embargo, al no pagar una membresía, Paraguay tendrá que esperar una renovación después de tres años. Esta situación pone al país en una posición de desventaja y pérdida de autonomía en la toma de decisiones, en ese sentido tendrá que pagar con una “intachable lealtad” a Donald Trump, de acuerdo al analista Federico Rabino.
Aún hay incertidumbre sobre el alcance de la Junta de Paz, pero algunos expertos lo ven como un intento de debilitamiento de las Naciones Unidas y una superposición de funciones respecto a la Organización del Tratado del Atlántico Norte, una cooperación militar para garantizar la seguridad de los Estados.
Estados firmantes
| Estados Unidos | Argentina |
| Armenia | Azerbaiyán |
| Bulgaria | Hungría |
| Indonesia | Jordania |
| Kazajistán | Kosovo |
| Pakistán | Paraguay |
| Qtar | Arabia Saudita |
| Egipto | Marruecos |
| Turquía | Emiratos Árabes Unidos |
| Uzbekistán | Mongolia |
Fuente. UH

