Un médico anestesista de 27 años falleció como consecuencia de una sobredosis en el baño del quirófano del Hospital Regional de Saltos del Guairá. En su poder, se encontraron varios fármacos que serán analizados.

El hecho se registró alrededor de las 23:00 del viernes, luego de un procedimiento quirúrgico realizado en el Hospital Regional de Saltos del Guairá. Al demorarse mucho tiempo, los compañeros decidieron buscarlo y los encontraron en el baño con una jeringa y varios fármacos en su riñonera.
En contacto con Última Hora, el fiscal Abelino Aveiro informó que se constató que el joven tenía varias lesiones anteriores en el brazo, además, se habló con familiares, quienes informaron que ya había tenido un episodio en el Hospital de Itauguá.
Asimismo, indicó que hacía dos semanas que se encontraba en Saltos y que sus compañeros recién lo estaban conociendo.
La médico forense Estefanía Villalba determinó como causa de muerte intoxicación por fármacos, mientras se le extrajo sangre para saber qué tipos de sustancias derivaron en su fallecimiento.
De su poder se incautaron diversos fármacos, algunos a determinar, y otros de utilización común en el área en la que se desempeñaba el anestesista.
Los familiares también informaron al agente fiscal que el fallecido pasaba por un cuadro depresivo.
La muerte causó una gran conmoción en médicos del nosocomio y desnuda nuevamente la falta de atención en la salud mental para áreas tan delicadas como la medicina.
El fiscal mencionó que por la profesión, el personal de salud tiene un fácil acceso a drogas de este tipo.
Desde el Ministerio de Salud, por su parte, no emitieron ningún comunicado al respecto de la situación, pese a la gravedad del hecho y atendiendo a que el anestesista se encontraba en plena jornada laboral.
Muerte de personal sanitario en Argentina
La situación no es aislada, ya que recientemente en Argentina explotó un caso que salpicó al sector médico, tras la muerte del anestesista Alejandro Zalazar, de 29 años, y el enfermero Eduardo Betancourt, de 44 años, en días diferentes.
La Justicia analiza la posible existencia de citas, conocidas como ‘Propofest’ o ‘fiesta del propofol’, en las que un grupo reducido de profesionales habrían consumido esos anestésicos con fines recreativos.
El caso tomó impulso cuando un enfermero de 44 años, Eduardo Betancourt, fue encontrado muerto en otro departamento de Palermo.
En el lugar, la Policía se incautó de más de 50 ampollas de medicamentos de uso hospitalario, entre ellos propofol y fentanilo, además de jeringas, guantes y teléfonos celulares.
Betancourt se había mudado hace un mes a la capital argentina desde la provincia de Entre Ríos, de donde era oriundo, y se encontraba desempleado. Se investiga si el enfermero estaba solo en el momento de su muerte.
Por su parte, el anestesista, quien trabajaba en el Hospital de Niños Ricardo Gutiérrez de la capital argentina y era ex residente del Hospital Rivadavia, fue encontrado con una vía conectada en el pie derecho.
A su lado se encontraron elementos para inyecciones, medicamentos anestésicos y una bomba de infusión, un equipo utilizado para administrar drogas intravenosas, según reveló el canal Todo Noticias (TN).
A su vez, fueron suspendidos el anestesiólogo Hernán Boveri y la residente Delfina Lanusse, quienes enfrentan un proceso por administración fraudulenta de medicamentos y tienen prohibida la salida del país. Al parecer, la aplicación de los fármacos se realizaba en grupos por parte del personal sanitario, en un ambiente controlado médicamente.
Fuente. UH

