Acuerdo bilateral deja en jaque a pequeños transportistas del Este

Polémica. Mientras choferes aplauden la medida, entre transportadores de carga hay preocupación.
Crítica. Nueva disposición favorece a operadores de mayor porte y excluye a pequeños prestadores.

En la picota. El sector afectado.jpg

Unos 400 propietarios de camioncitos, kombis y furgonetas que operan bajo el régimen de despachos menores en la frontera entre Paraguay y Brasil quedarían fuera del sistema de transporte transfronterizo con la entrada en vigor del nuevo protocolo bilateral que ambos países suscribirán en los próximos días.

El sector mueve aproximadamente USD 10 millones al año y advierte que las nuevas exigencias harán inviable la continuidad de la actividad para cientos de trabajadores.

El acuerdo, que entrará en vigor de forma inmediata tras su firma y contempla un período de adecuación hasta el 1 de noviembre de 2026, fue celebrado por el Sindicato de Transportes de Carreteras de Foz de Iguazú y Región (Sindifoz), pero generó preocupación Asociación de Transportistas Internacional de Cargas de Ciudad del Este.

Los camioneros paraguayos sostienen que las nuevas condiciones favorecen a los operadores de mayor porte y excluyen a los pequeños prestadores de servicios.

Ever Rodríguez, representante del gremio paraguayo, sostuvo que el sector fue perjudicado durante las negociaciones y cuestionó especialmente los costos que implicará la nueva reglamentación.

Explicó que la categoría N1, que actualmente permite operar a vehículos de hasta 3,5 toneladas, desaparecerá con la implementación del protocolo. Como consecuencia, alrededor de 80 propietarios de camioncitos, kombis y furgonetas quedarán automáticamente excluidos de la actividad.

Los propietarios de unidades comprendidas en la categoría N2, con capacidad de entre 3,5 y 12 toneladas, también deberán afrontar nuevas exigencias.

Entre ellas figura la obligatoriedad de gestionar el Manifiesto Internacional de Carga y Declaración de Tránsito Aduanero (MIC/DTA) y el Conocimiento Internacional de Transporte por Carretera (CRT), documentos cuyos costos rondan los G. 450.000 por operación.

Rodríguez cuestionó que los pequeños transportistas deban pagar el mismo valor que un camión de gran porte para trasladar cargas considerablemente menores. Señaló que el costo de la documentación incluso supera el valor promedio del flete, que actualmente ronda los G. 250.000.

Advirtió que, si las autoridades aduaneras no reducen los aranceles, muchos trabajadores perderán competitividad y quedarán fuera del mercado. Recordó que hasta ahora los pequeños transportistas realizaban despachos regulares, pero estaban exentos de utilizar el MIC/DTA y el CRT porque no superaban el límite de 3.500 kilos de carga.

RESTRICCIONES. El nuevo protocolo establece que solamente podrán operar vehículos de categoría N2 con peso bruto superior a 3,5 toneladas y hasta un máximo de 12 toneladas. Además, los transportistas deberán estar legalmente constituidos en sus respectivos países, acreditar residencia en la zona fronteriza y contar con las habilitaciones correspondientes.

La reglamentación también exigirá una flota mínima de tres vehículos habilitados durante el primer año de vigencia y de cuatro unidades a partir del segundo año. Al menos uno de los vehículos deberá pertenecer al propio transportista autorizado.

Por lo demás, los operadores deberán contratar seguros internacionales, designar representantes legales en el país donde desarrollen sus actividades y contar con el Certificado de Inspección Técnica Vehicular (CITV), que acreditará las condiciones de seguridad de las unidades.

  • 10.000.000 de dólares mueve el sector que aglutina a 400 propietarios de camioncitos, kombis y furgonetas que operan bajo el régimen de despachos menores en la zona fronteriza.

Para mayor seguridad jurídica y combate a las actividades ilícitas

Celso Callegario, presidente de Sindicato de Transportes de Carreteras de Foz de Iguazú y Región (Sindifoz), defendió la implementación de las nuevas reglas y afirmó que permitirán garantizar mayor seguridad jurídica, mejores controles y condiciones equitativas de competencia entre transportistas paraguayos y brasileños.

El dirigente destacó además que la regulación contribuirá a fortalecer la fiscalización, combatir actividades ilícitas y mejorar la seguridad vial, debido a que en los últimos años se detectaron vehículos transportando cargas muy superiores a las permitidas.

Otro cambio previsto será la utilización obligatoria del Puente de la Integración para el ingreso de estos vehículos al Brasil. El gremio brasileño también resaltó que la nueva normativa abrirá el mercado a empresas brasileñas que hasta ahora no podían participar de un segmento dominado casi exclusivamente por operadores paraguayos.

Fuente. UH