Seguridad. Renovarán el techo, tendrá un sistema contra incendios, sistema lumínico y climatización.
Plazo. Los intervinientes estiman que las obras concluirían a fines de año y principios de 2027.

Cuatro meses después del incendio que dañó gravemente la Catedral San Blas, el proyecto de restauración integral del principal templo católico de Ciudad del Este registra un avance cercano al 70%, según informó Wilson Benítez, integrante del comité de reconstrucción.
El importante progreso de los trabajos técnicos acerca cada vez más la presentación oficial del plan y el posterior llamado a licitación para ejecutar las obras.
Mientras las celebraciones religiosas continúan realizándose en el salón parroquial, profesionales de la Universidad Católica y técnicos vinculados a Itaipú Binacional trabajan en los detalles finales del proyecto arquitectónico que servirá de base para la recuperación total del histórico edificio, afectado por un incendio ocurrido el pasado 9 de febrero.
Benítez destacó que las tareas avanzan de manera sostenida y que gran parte de la documentación técnica ya fue elaborada.
“La gente de Itaipú y de la Universidad Católica está trabajando intensamente en el proyecto. Están avanzando con los planos, las planillas y los presupuestos. Creo que, una vez concluido el proyecto, ya se anunciará la fecha de inicio de los trabajos en la Catedral. El proceso sigue avanzando y cerca del 70% del proyecto ya está listo”, manifestó.
La elaboración del proyecto constituye uno de los pasos más importantes dentro del proceso de reconstrucción, ya que una vez concluido deberá ser remitido a Itaipú Binacional para iniciar los procedimientos administrativos y el llamado a licitación que permitirá seleccionar a la empresa encargada de ejecutar las obras.
Ampliación. Uno de los aspectos ya definidos es que la propuesta de ampliación del templo quedó descartada.
Aunque inicialmente se evaluó la posibilidad de aumentar la capacidad de la Catedral, las limitaciones físicas del predio, especialmente en materia de estacionamiento y áreas complementarias, llevaron a los responsables a optar por una restauración integral de la estructura existente.
Modernización. La futura intervención contempla una modernización completa del edificio, incorporando nuevos sistemas de seguridad y servicios. “La Catedral será reformada completamente. El proyecto contempla sistemas de prevención contra incendios, nueva iluminación, aire acondicionado, renovación total de la instalación eléctrica y la reconstrucción del techo”, comentó.
“Todo será renovado. Solamente estamos esperando que nos entreguen el proyecto definitivo para presentarlo a la ciudadanía, pero los equipos técnicos están trabajando intensamente en ello”, agregó Benítez.
Antes de la elaboración del proyecto definitivo se realizaron diversos estudios especializados para determinar el estado real de la estructura. Los trabajos incluyeron análisis del hormigón, evaluaciones de la madera y un escaneo tridimensional completo del edificio.
Los resultados fueron alentadores para los responsables de la reconstrucción, ya que confirmaron que la estructura principal de la Catedral permanece en buenas condiciones pese al siniestro. No obstante, los estudios también concluyeron que una parte importante de la cubierta deberá ser reemplazada debido a los daños provocados por el fuego.
Para acompañar el proceso de recuperación, se prevé la realización de actividades destinadas a recaudar fondos. Aunque todavía no existe una fecha oficial para el inicio de los trabajos, el avance del proyecto alimenta las expectativas de los fieles. Las estimaciones preliminares indican que una vez adjudicada la obra, la restauración podría concluir entre finales de 2026 y los primeros meses de 2027.
Templo icónico del Este del país que está a la espera de recuperar su antiguo brillo

La Catedral San Blas, el templo más icónico de la ciudad inaugurado en 1966, vive hoy uno de los capítulos más desafiantes de su historia mientras los obreros trabajan a contra reloj para devolverle su antiguo brillo.
El templo, diseñado por el arquitecto Javier Querejazu como un símbolo de refugio similar al Arca de Noé, sufrió un durísimo golpe el pasado 9 de febrero de 2026. Un voraz incendio consumió gran parte de su histórico techo de madera, dejando a la comunidad católica en shock. Sin embargo, el espíritu de los esteños demostró ser más fuerte que las llamas.
El gran desafío de los arquitectos actuales no es solo levantar un techo nuevo, sino preservar las joyas artísticas que sobrevivieron, como el imponente Cristo de madera tallado por Hermann Guggiari. El templo nació para acompañar el nacimiento de Ciudad del Este en los años 60, hoy escribe una nueva página de superación.
El incendio del 9 de febrero se inició en la parte frontal del techo y se propagó rápidamente por gran parte de la estructura superior del templo, destruyendo prácticamente toda la cubierta. Desde entonces, las misas y celebraciones se desarrollan de manera provisoria en el salón parroquial, mientras la parroquia enfrenta además dificultades económicas derivadas de la situación.
Fuente. UH
