El economista Amílcar Ferreira analizó el uso de tarjetas de crédito en el sistema financiero, señalando que el crecimiento del crédito de consumo superó el ritmo de la economía. El Fondo Monetario Internacional (FMI) instó a atender crecimiento de estos préstamos en el país.

El analista financiero Amílcar Ferreira analizó el uso de tarjetas de crédito y la morosidad en el sistema financiero, señalando que el crecimiento del crédito de consumo superó ampliamente el ritmo de la economía.
“Vemos un aumento de los créditos de consumo, muy superior a lo que está creciendo la economía. El Fondo Monetario Internacional lo señaló como una luz amarilla”, explicó en comunicación con radio Monumental 1080 AM.
El especialista atribuyó el fenómeno a la suba de alimentos y combustibles, que afectó especialmente a la clase media.
“La inflación de alimentos estuvo varias veces por encima del índice general y los combustibles subieron por los conflictos bélicos. Como los ingresos crecieron menos, la gente recurrió al crédito para sostener su consumo”, indicó.
Resaltó que mientras la economía creció en torno al 6%, el crédito bancario aumentó al 18% y el crédito de consumo al 30%, con las tarjetas de crédito incluso por encima de ese nivel.
“Cuando el crédito de consumo crece mucho más que la economía significa que la población se está endeudando, probablemente por el golpe inflacionario de los últimos meses”, indicó.
Ferreira advirtió que el sobreendeudamiento podría convertirse en un problema estructural si no se aplican controles más estrictos.
“El Fondo Monetario Internacional recomendó una supervisión más cercana y establecer ratios entre la deuda total de los clientes y sus ingresos mensuales para evitar desequilibrios”, puntualizó.
El analista concluyó que el crédito de consumo se convirtió en un mecanismo para equilibrar el aumento del costo de vida, pero alertó que la tendencia debía ser monitoreada para evitar consecuencias negativas en la estabilidad financiera.
Visita de técnicos del FMI
Técnicos que visitaron Paraguay en el marco de la revisión anual del Artículo IV del Convenio Constitutivo del FMI emitieron sus conclusiones preliminares, en las que afirman que el sistema bancario paraguayo es sólido y refleja resiliencia.
Sin embargo, instan a prestar especial atención al crecimiento de los préstamos destinados al consumo, a fin de “estar listos para actuar en caso de que surjan indicios de un debilitamiento”.
En cuanto a la política fiscal, recomiendan, entre otras medidas, trabajar hacia la consolidación fiscal, transparentar las cuentas, mejorar la calidad del gasto público, aumentar la formalización y apuntar a una mayor recaudación.
Fuente. UH
