Inviable. CDE, Hernandarias y Minga Guazú cobran una tasa para los bomberos, pero no se desembolsa.
Lastre. La falta de fondos se transforma en deudas, vehículos sin funcionar y menor capacidad operativa.

La falta de desembolsos por parte de las municipalidades de las tasas que cobran para los bomberos se convirtió en un denominador común entre cuerpos de Ciudad del Este, Hernandarias y Minga Guazú. Mientras, muchos de los ejecutivos están embarcados en campañas políticas.
Con realidades diferentes, los referentes de tres cuarteles coincidieron en señalar que el retraso de los recursos municipales afecta directamente su capacidad para mantener vehículos, adquirir insumos y sostener la respuesta ante emergencias.
En Ciudad del Este, la falta de desembolsos se traduce en una fuerte presión financiera; en Hernandarias, en vehículos fuera de servicio, y en Minga Guazú, en la decisión de reducir temporalmente la capacidad operativa.
Ciudad del Este cuenta con cuatro organizaciones bomberiles. La principal es el de los bomberos voluntarios de Ciudad del Este, además de cuarteles del Cuerpo de Bomberos Voluntarios del Paraguay, Junta Nacional de Bomberos Voluntarios del Paraguay y de la Asociación de Bomberos Voluntarios del Paraguay, acorde con los datos.
Solo el Cuerpo de Bomberos Voluntarios de CDE cuenta con unos 700 voluntarios, tres cuarteles, cuatro bases operativas y alrededor de 20 móviles.
La institución necesita aproximadamente G. 120 millones mensuales para sostener su funcionamiento, mientras que los aportes de socios protectores generan unos G. 70 millones al mes, según el presidente, capitán general Andrés Fernández Aquino.

La Comuna esteña administrada actualmente por el abogado Pedro Acuña, representante del partido Yo Creo, adeuda alrededor de G. 3.000 millones desde diciembre de 2025, situación que obligó a la institución a recurrir a mecanismos internos de financiamiento e incluso a préstamos para mantener la cobertura de emergencias.
Casi sin móviles. En Hernandarias hay tres cuarteles, de los cuales el K3 reclama entre G. 130 millones y G. 150 millones adeudados por la Comuna local, conforme al testimonio de su presidente, Aníbal Adorno.
Esta entidad dispone de seis móviles, pero actualmente solo uno se encuentra operativo.
Se trata de un camión cisterna con capacidad para 10.000 litros de agua, utilizado principalmente para combatir incendios. Los otros cinco vehículos están fuera de servicio debido a desperfectos mecánicos que la institución no puede reparar por falta de recursos.
El cuartel cuenta con unos 80 voluntarios activos, que realizan guardias durante toda la semana, además de tres funcionarios rentados a quienes se abona un salario mínimo.
Endeudados. En Minga Guazú, la deuda llega a unos G. 170 millones y la compañía K122 anunció la suspensión de sus operaciones desde el lunes, manteniendo únicamente una ambulancia. La compañía cuenta con unos 60 bomberos voluntarios activos, tres funcionarios rentados y siete móviles, de los cuales tres son de gran porte y cuatro corresponden a vehículos de menor capacidad.
Los socios protectores aportan unos G. 7 millones mensuales, destinados principalmente a combustible e insumos básicos. Minga Guazú también cuenta con la compañía K4, perteneciente a los bomberos rojos, que igualmente recibe aportes municipales.
Fuente. UH
