Mientras la Receita Federal dio una vuelta de tuerca a su lucha contra el “contrabando hormiga”, en el lado paraguayo el sector de mototaxis reclama la incautación de unidades bajo sospecha.

El nuevo esquema de control implementado por la Receita Federal de Brasil (Aduana) en el Puente de la Amistad generó una fuerte reacción por parte de la Federación de Mototaxis de Ciudad del Este, quienes advierten que las medidas afectan directamente su actividad y no descartan el cierre del paso fronterizo si no se alcanza una solución.
El sistema, en vigencia desde hace una semana, apunta a frenar el denominado “contrabando hormiga”, mediante controles más estrictos que incluyen la verificación de la frecuencia de los cruces, la identificación de productos repetidos y el cumplimiento de la cota de compras de USD 500 por persona. La fiscalización también se enfoca en los llamados “laranjas”, personas que trasladan mercaderías de forma reiterada a cambio de una comisión.
Sin embargo, los transportistas cuestionan que, en la práctica, las nuevas disposiciones derivan en la incautación de vehículos cuando los pasajeros transportan productos considerados irregulares. Según denunciaron, al menos seis rodados ya fueron retenidos por autoridades brasileñas.
La situación fue analizada ayer en una reunión realizada en la sede de la Federación de Taxistas, con participación del senador Rubén Velázquez y el intendente Daniel Pereira Mujica. En el encuentro, los trabajadores solicitaron la intervención de las autoridades para gestionar una salida bilateral con el Brasil.
El presidente del gremio, Florencio Soto, expresó su preocupación por el impacto de la medida en el sector. Sostuvo que los conductores no tienen forma de controlar el contenido de las mercaderías transportadas por los pasajeros y cuestionó que se los responsabilice por esa situación. “No podemos revisar lo que lleva cada persona. Hay compañeros que perdieron sus vehículos por casos de mercaderías repetidas”, dijo.
Los transportistas reclaman que se mantenga el criterio anterior, en el cual la responsabilidad recaía exclusivamente en los propietarios de las mercaderías, y exigen el respeto de la cota establecida.
En paralelo a la implementación de este sistema, Brasil avanza en una estrategia más amplia orientada a fortalecer el combate a los delitos transnacionales en la región de la Triple Frontera.
La Receita Federal de Brasil, en conjunto con otras instituciones, impulsa un programa de capacitación dirigido a agentes que operan en zonas fronterizas.
ENTRENAMIENTO. El programa incluye entrenamiento en técnicas de fiscalización aduanera, control de vehículos, detección de compartimentos ocultos y uso de tecnologías aplicadas a la seguridad, como drones. También incorpora herramientas de análisis de lenguaje no verbal y módulos vinculados a migración, con énfasis en la identificación de posibles casos de trata de personas.
Desde el lado brasileño sostienen que estas acciones responden a la necesidad de hacer frente a organizaciones criminales cada vez más sofisticadas, que aprovechan la dinámica de las fronteras para operar. En ese contexto, consideran clave la profesionalización de los agentes y la incorporación de nuevas tecnologías en los procesos de control.
Sin embargo, el endurecimiento de las medidas expone una tensión de fondo en la región. Por ahora, el tránsito continúa con normalidad, pero el malestar va en aumento.
La posibilidad de una medida de fuerza mantiene en alerta a la frontera, sobre todo al sector comercial y de turismo, los cuales dependen exclusivamente de la fluidez del tránsito en el puente.
Fuente. UH

