Violencia. Cerca de 2.400 detenidos y 1.000 policías heridos en un caos “sin precedentes”.

La Policía de París se enfrentó ayer domingo a otra ola de manifestantes y a nuevos saqueos mientras las autoridades todavía evaluaban los daños causados el sábado por los disturbios derivados de las multitudinarias protestas en todo el país por el costo de la vida.
Cientos de tiendas saqueadas, el ayuntamiento de Limoges incendiado y el de Marsella dañado, autos quemados, choques entre alborotadores y fuerzas de seguridad… Las autoridades describieron un caos “sin precedentes”, que dejó casi 2.400 detenidos y unos 1.000 policías heridos el sábado.
“Todos sentimos esta noche ira y vergüenza (…) Ver las calles de nuestras ciudades devastadas de este modo es insoportable”, lamentó el mandatario, que prometió “ayudas rápidas” a los comerciantes afectados por los saqueos, que continuaron ayer domingo.
La convulsión se produce a seis meses de las elecciones presidenciales de 2027, con el progresista Macron fuera de la contienda por límite de mandatos y la ultraderechista Marine Le Pen encabezando los sondeos.
En París, los empleados municipales todavía estaban limpiando las calles, que estaban llenas de restos calcinados de las barricadas erigidas por manifestantes con bicicletas, contenedores de basura y mobiliario urbano, cuando una nueva concentración no autorizada reunió a cientos de personas ayer domingo en la Plaza de la República, en el centro de la ciudad.
La Policía intentaba dispersar a los manifestantes con gases lacrimógenos y granadas aturdidoras.
Ali, de 26 años, afirmó que circulan llamados en las redes sociales para acudir y “continuar con la movilización de ayer, con la idea de agotar a los policías”.
INVESTIGACIÓN. La presidenta de la Asamblea Nacional, Yaël Braun-Pivet, propondrá una comisión parlamentaria para investigar los disturbios y saqueos, así como la actuación de las fuerzas de seguridad, cuestionada por la oposición y varios alcaldes.
En la capital y en varias ciudades, como Marsella, Burdeos, Niza y Estrasburgo, decenas de negocios fueron saqueados por jóvenes enmascarados durante las manifestaciones del sábado.
En el centro-oeste del país, la ciudad de Limoges perdió el sábado su ayuntamiento del siglo XIX a causa de un incendio provocado, según declaró el prefecto local a la cadena LCI.
Tanto el Gobierno de Macron como la candidata presidencial de extrema derecha, Marine Le Pen, culparon a grupos de “ultraizquierda” por la violencia.
Fuente.UH
