Riesgo. Advierten que a la Caja Fiscal le quedan apenas 5 años, mientras que el IPS tiene solo 10.
Cambios. Instan a corregir los problemas propios de cada caja mediante reformas paramétricas.

Las actualizaciones del Instituto Nacional de Estadística (INE) dan cuenta de que el bono demográfico de Paraguay podría agotarse antes de lo previsto. Ante este escenario, el sistema previsional permanece en alerta, y expertos urgen implementar reformas estructurales inmediatas. La prioridad se centra en los principales fondos del país, como el Instituto de Previsión Social (IPS), para el sector privado, y la Caja Fiscal, para los funcionarios públicos.
José Ismael Candia, experto en seguridad social y ex asesor legal de la Presidencia y el Consejo de IPS, y el ingeniero Pedro Ferreira, quien fue presidente del Instituto de Previsión Social, coinciden en que el sistema de seguridad social se encuentra en una crítica situación que debe ser atendida antes de la siguiente década.
Ambos concuerdan en que tanto el IPS como la Caja Fiscal enfrentan problemas de sostenibilidad, por lo que necesitan una reforma profunda antes de que el envejecimiento poblacional agrave la crisis.
Advierten también respecto a la interferencia política en la administración de los fondos e instaron a un mayor control sobre las inversiones.
Para Ferreira, en el caso del Sistema de Pensiones y Jubilaciones del sector público, ya solo quedan 5 años, mientras que al IPS aún le restan 10. “Hay que ir tomando conciencia de que en poco tiempo se termina el bono demográfico del Paraguay, y si no se hacen las reformas a tiempo vamos a tener un problema grave”, avizora.
Añade que Paraguay podría enfrentar un escenario similar al de otros países de la región, donde los déficits previsionales terminaron financiándose con mayores impuestos. “En el estudio del IPS figura el 2044 cuando se termina el bono demográfico. Puede ser en 2038 o 2035, porque recordemos que el Censo dio un resultado realmente muy diferente a lo que estaba previsto; es decir, si termina antes, nosotros tenemos que llegar con todos los fondos jubilatorios fuertes. No tendremos una segunda oportunidad”, alerta, instando a tener “voluntad política”.
A su criterio, la universalización del sistema jubilatorio no es el camino, ya que pondría en riesgo principalmente los fondos del IPS, por lo que recomienda corregir los problemas de cada caja mediante reformas paramétricas.
“En todo el sistema previsional faltan cambios paramétricos suficientes como para que podamos mirar aunque sea a un mediano plazo (…). La universalización es altamente peligrosa para los asegurados del IPS, porque son los de la única caja que tiene muchas reservas. Si se mezcla, el trabajador privado va a subsidiar al público”, asegura.
Manifiesta, además, preocupación por el manejo de los recursos del IPS y sostiene que existe el riesgo de que el Fondo de Jubilaciones termine siendo usado para cubrir problemas financieros del seguro de salud. “Es la tentación de toda administración de fondos previsionales. En el mundo, los gobiernos presionan para usar en gastos corrientes la plata prevista para el largo plazo“, expresa.
Finalmente, cuestiona la política de inversiones de la previsional, ya que una importante proporción de los fondos permanece depositada a la vista y concentrada en una entidad financiera, generando baja rentabilidad. “0,51% rinde un certificado a la vista, siendo que otros rinden 6% aproximadamente (…). Ni siquiera es porque se está previendo para pagar un salario a fin de mes. Es grave”, critica.
Inequidad. José Candia, por su parte, considera que el sistema previsional en general carece de equidad e igualmente señala que es necesaria una reforma más estructural, pero acorde con la Constitución, especialmente en el marco de los artículos 95, de la seguridad social, y 103, del régimen de jubilaciones.
“No existe un verdadero sistema de seguridad social que sea universal, integrado y que permita la migración de los sujetos beneficiarios de una caja a otra, bajo modalidades que permitan el mismo beneficio para todos, sobre la base de la equidad”, lamenta.
En cuanto al IPS, afirma que los mayores problemas financieros están actualmente en el seguro de salud, que enfrenta “serios problemas”, ante el exceso en los gastos, sumado a “la evasión, la elusión, la subdeclaración de los sujetos obligados a las contribuciones, el amplio mercado laboral informal fuera del sistema, los sobreprecios de los productos”, entre otros factores.
Si bien afirma que el Fondo de Jubilaciones aún no enfrenta un problema, alerta sobre los riesgos de cualquier mala decisión política o administrativa. “El fondo y sus reservas técnicas tienen aplicación en diversas modalidades en el sistema bancario y financiero. No debería tener ningún problema. De todos modos, se deberían estudiar modalidades de aplicación seguras y rentables (…). Las decisiones políticas y administrativas, que afectan a estos fondos, son muy sensibles y repercuten tremendamente sobre los sujetos pasivos, los jubilados y se produce un impacto también en los activos, que aportan para su futura jubilación”, advierte.
Respecto a la Caja Fiscal, finalmente, asegura que esta seguirá siendo deficitaria mientras no se impulse una reforma más profunda.

Fuente. UH
