Recomendaciones para las vacaciones de invierno

Días libre. Si bien la formación escolar es necesaria, así también lo son las vacaciones para recargar energías.

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Las pausas en el calendario escolar son momentos que pueden ser aprovechados para el esparcimiento y el descanso que ayudan a la reconexión cerebral. Además, es una oportunidad para compartir en familia y vivir nuevas experiencias. En contraposición está la rutina: los horarios de dormir y levantarse, las tareas de vacaciones y las mismas tareas del hogar que por más tediosas que parezcan deben permanecer más o menos constantes en estos días. A la hora de preguntar sobre si se puede flexibilizar un poco más en este período de descanso, la licenciada en Psicología Infantil, Belén Espínola explica que “sí se puede, pero no hay que cambiar demasiado, sobre todo a la hora de acostarse a dormir ”.

En ese sentido, la previsibilidad de una rutina ayuda a tener una estructura. “Los niños necesitan saber qué van a hacer, a dónde van a ir, con quién van a quedar porque sino se puede generar un estado de ansiedad significativo”, dice al respecto.

Asimismo, la rutina ayuda a la autonomía de los chicos, al manejo del tiempo y, en especial “a la regulación de emociones y la regulación de la conducta y mayor estabilidad emocional”, según indica la especialista en Educación Emocional.

Ya sea el caso de que los chicos permanezcan en el hogar durante esas dos semanas o realicen algún viaje o paseo, la profesional señala algunas recomendaciones a tener en cuenta.

JUEGOS DE MESA

Para distraer la mente en vacaciones en el hogar, la televisión y las pantallas son las primeras opciones no solo de los chicos, sino también de los padres. “Las pantallas son un elemento interesante para poder llenar espacios que a veces de verdad como adultos no podemos o no tenemos el tiempo de gestionar”, señala Espínola al tiempo de destacar la importancia de poner un límite a la exposición de los chicos ante las pantallas. En ese contexto, comenta que una buena opción para entretener a toda la familia son los juegos de mesa pues estos ayudan a que los niños aprendan a gestionar las frustración a la hora de perder, a competir de manera sana así como a generar estrategias para ganar y aprender a trabajar en equipo. “Mi recomendación en este caso es generar anticipadores: ¿Qué pasa si es que uno pierde? ¿O si uno gana? ¿Cuáles van a ser las estrategias?”, indica la psicóloga. Estos anticipadores ayudan a “normalizar” la cuestión de perder o ganar. De esta manera, los juegos de mesa son una herramienta muy útil para la diversión y, “además colaboran en la enseñanza de valores y a adquirir habilidades en términos de gestión emocional”, argumenta la misma.

LOS PASEOS Y VIAJES

Si bien mantener una rutina diaria es importante, en las vacaciones son muy beneficiosas las salidas de lo cotidiano a través de los paseos al interior o al exterior del país e inclusive las escapadas al parque. Estas actividades ayudan a lograr “conexión con los padres que acompañan a los chicos y con el entorno que rodea”, sostiene la psicóloga.

La experiencia de conocer lugares nuevos, con fauna y flora e historia desconocida, ya sea local o internacional así como el descubrimiento de una cultura y gastronomía nueva enriquecen las vivencias y conocimientos de los niños. Sobre este aspecto, la profesional comparte que es esencial “buscar lugares que sean interesantes no solo para los adultos que permitan el intercambio de experiencias y fortalezca el vínculo entre padres o tutores y los chicos”.

Un buen ejemplo son los museos, los lugares históricos, las actividades como el camping o visitas a granjas. A esto se suman actividades como el cine o el teatro, que en sí son opciones también válidas.

ACTIVIDADES FÍSICAS

Aquí no solo entran a tallar las disciplinas deportivas como el fútbol, básquetbol, vóley y otras, sino como se mencionaba anteriormente, un paseo al parque o plaza del barrio, una caminata e inclusive “las tareas del hogar cuentan como actividad física”, según especifica Espínola.

Es importante el descanso, pero sin dejar de lado la actividad física, ya que esta funciona como “un regulador nato emocional, conductual y de la salud física”, dice Espínola.

Asimismo, este aspecto es importante porque genera hábitos y es una manera saludable de entretenimiento para los niños.

Para finalizar, la psicóloga infantil insta a los padres a que aprovechen este tiempo para tener tiempo de calidad con sus hijos y a “ajustar o modificar lo que sea necesario para promover el bienestar familiar”.

Ayudar en tareas del hogar

Dependiendo de la edad y las capacidades de cada niño es importante inculcarles el hábito de ayudar en las tareas del hogar desde pequeños y no solo en épocas de receso. Inclusive cuando hay paseos o viajes, mantener un hábito colaborativo en este tipo de actividades resulta beneficioso para los chicos. “Sí sería recomendable darles tareas del hogar para mantenerlos ocupados, pero principalmente para que aprendan a hacer las cosas de la vida cotidiana”, agrega la psicóloga Belén Espínola. Ordenar la habitación, recoger y lavar los cubiertos y mantener la limpieza son algunas de las tareas en las que pueden colaborar los chicos.

Fuente. UH