Una profesional habló acerca de los riesgos del botulismo, una enfermedad grave y potencialmente mortal causada por una bacteria que prolifera en alimentos enlatados. Brindó recomendaciones y cuidados, sobre todo en personas de la tercera edad y lactantes.

La doctora Marta Sady Galeano, jefa del Departamento de Neurología de Adultos de la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Nacional de Asunción (UNA), advirtió sobre los riesgos del botulismo, una enfermedad grave y potencialmente mortal causada por la bacteria Clostridium botulinum.
La profesional sostuvo que las personas mayores de 60 años y los lactantes son los más vulnerables ante esta enfermedad.
“Las personas mayores de 60 años son especialmente propensas a complicaciones graves. Los lactantes también están en riesgo debido a la posibilidad de contraer botulismo a través de la miel”, indicó.
El Instituto de Previsión Social (IPS) informó que un joven de 30 años, internado en terapia intensiva por síntomas de botulismo, falleció el último miércoles. El paciente comenzó a presentar signos de sospecha el pasado 19 de mayo, mientras que el 24 de mayo ingresó a la Unidad de Reanimación de Adultos en el Hospital Central del IPS y se tiene la sospecha de que esta persona falleció a causa de la enfermedad.
La doctora Galeano recomienda ser cautelosos al consumir alimentos caseros o artesanales y seguir las normas de seguridad alimentaria.
“La miel contiene esporas de la bacteria Clostridium botulinum que llegan allí de forma natural a través del polvo y el polen. Aunque estas esporas son inofensivas para adultos y niños mayores, son peligrosas para los bebés menores de un año”, añadió.
Resaltó que el botulismo está estrechamente relacionado con la comida casera y artesanal, debido a que estas elaboraciones carecen de los estrictos controles industriales.
“Se debe buscar atención médica inmediata si se presentan síntomas de botulismo. Se han registrado casos relacionados con la ingesta de miel en lactantes. Es fundamental tomar medidas de prevención y buscar atención médica inmediata si se presentan los síntomas”, refirió.
Recordó que los síntomas del botulismo incluyen dificultad para tragar, caída de párpados, visión doble, dificultad para hablar, debilidad facial y lingual, cansancio excesivo, disnea y mareos, y estreñimiento.
Otros síntomas
- Debilidad facial, lingual.
- Se instala debilidad progresiva, primero en los brazos, hay mayor afectación y luego las piernas.
- Las pupilas suelen estar dilatadas (midriasis) y con una reacción lenta o nula a la luz.
Agregó que las pupilas dilatadas con alteración en el reflejo pupilar ocurre en aproximadamente la mitad de los casos. “Los reflejos osteotendinosos al inicio son normales o disminuidos para después estar abolidos”, detalló.
En cuanto a las heridas se necesitan 4 a 14 días de incubación; en cambio, con la ingestión de esporas son unas horas.
Seguidamente sostuvo que en ciertos pacientes, como en los ancianos, quedan como secuelas cansancio, fatiga y reducción de la capacidad respiratoria.
La especialista indicó que un paciente incluso puede tardar meses en recuperarse.
“La duración de la ventilación mecánica depende de la gravedad del paciente y del serotipo del microorganismo infeccioso con una media de 58 días para el serotipo A y de 26 días para serotipo B”, sostuvo.
La prueba laboratorial se denomina Dx, la cual es una muestra de heces y sangre para la identificación de toxinas, que es un proceso largo.
Además se realiza una electromiografía, que es una prueba de estimulación repetitiva con respuesta decreciente en más del 50% de los casos.
“Se debe administrar antitoxina en las 24 horas siguientes a la aparición de los síntomas, antes de que la toxina ingrese en las terminales nerviosas. Eventualmente asistencia respiratoria mecánica, sujeto a gravedad del paciente”, enfatizó.

Recomendaciones
La profesional comentó que para destruir las esporas de Clostridium botulinum y hacer los alimentos seguros se requiere una temperatura de esterilización de 121°C durante al menos tres minutos. Dicha temperatura solo se alcanza utilizando una olla a presión.
“Las temperaturas de ebullición estándar de 100 gramos destruyen las bacterias activas, pero no eliminan sus esporas. Se deben hervir los alimentos en conserva durante 10 minutos antes de consumirlos, es una barrera de seguridad adicional recomendada por las autoridades sanitarias”, aseveró.
Explicó que existen ocho tipos de neurotoxinas botulínicas que se denominan alfabéticamente por orden de descubrimientos: A, B, C1, C2, D, E, F y G.
“Los tipos A, B y E representan la mayor parte de intoxicación alimentaria; los tipos D, F y G han sido la causa de algunas muertes. La toxina tipo C afecta a animales y no a las personas”.
Mencionó los distintos tipos de botulismo existentes.
“Se clasifican en A, botulismo clásico o de origen alimentario; B, botulismo del lactante; C, botulismo de origen desconocido; D, botulismo de las heridas, y E, botulismo inadvertido”, desglosó.
Así también indicó que el clásico E es de origen alimentario, el cual se transmite a través de verduras en conservas o caseras mal preparadas.
“Esta bacteria puede entrar al organismo a través de heridas o por consumir alimentos mal enlatados o conservados”.
Alimentos propensos a tener la bacteria
– Conservas caseras: verduras y frutas enlatadas en casa (como espárragos, judías verdes, remolachas o maíz).
– Preparaciones en aceite: ajo picado o hierbas conservadas en aceite y sin refrigeración adecuada.
– Productos cárnicos y marinos: pescado crudo, ahumado o fermentado, como carnes de cerdo o jamones curados artesanalmente.
– Alimentos al vacío o cocinados lentamente: papas al horno envueltas en papel de aluminio y dejadas a temperatura ambiente.
– El envasado inadecuado (falta de acidez, poco calor o ausencia de oxígeno): crea un ambiente perfecto para que la bacteria Clostridium botulinum produzca su toxina mortal.
Hasta el momento, la previsional confirmó cuatro casos de botulismo. La Dirección Nacional de Vigilancia Sanitaria (Dinavisa) suspendió cinco locales gastronómicos, bajo sospechas de la producción de alimentos que habrían causado botulismo en tres de los cuatro casos confirmados por el Ministerio de Salud.
Se trata de Azucena, Conejo de piel de cordero, El chimi de Juancho, Locos por el sándwich y Pickles El Gringo, según el documento remitido por la institución.
Hasta el momento, la previsional confirmó cuatro casos de botulismo. La paciente 1 es una mujer de 50 años que fue dada de alta del Servicio de Neurología tras 16 días internada, desde el 16 de mayo. Se encuentra en proceso de recuperación y rehabilitación.
El paciente 2 es un hombre de 51 años que ingresó el 18 de mayo. De la Unidad de Terapia Intensiva (UTI) pasó a la sala de internación de Neurología con buena evolución.
Una mujer de 59 años es la paciente número 3 con botulismo confirmado. Su ingreso al Hospital Central data del 7 de mayo, donde estuvo en el Servicio de Terapia Intensiva Adultos y fue remitida a un sanatorio privado.
Finalmente, el cuarto caso confirmado corresponde a un hombre de 62 años, procedente de un sanatorio privado. El martes último ingresó al Servicio de Terapia Intensiva del Hospital Central. También está con asistencia mecánica respiratoria, estable, lúcido y con seguimiento multidisciplinario.
La enfermedad puede causar neurotoxinas, lo cual produce daños neurológicos severos en el organismo.
Fuente. UH
