Medios argentinos informaron este viernes acerca del fallecimiento de Carlos Alberto Solari, conocido como Indio Solari, a sus 77 años. Fue miembro fundador y cantante de los grupos Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado y El Mister y los Marsupiales Extintos. Padecía parkinson desde 2016.

Según el medio La Nación de Argentina, se montó un operativo en su domicilio, en la localidad bonaerense de Parque Leloir, donde los médicos declararon su muerte. La UFI N°2 de Ituzaingó, dispuso los procedimientos correspondientes y no se señalaron otras causas de muerte que no sea de la enfermedad de parkinson.
En febrero pasado, sus allegados y familiares habían desmentido, a través de su cuenta de Instagram, que el cantante sufrió un ACV y aclararon que se estaba sometiendo a chequeos de rigor.
Si bien había nacido en Paraná, Entre Ríos, Solari fue una figura de la contracultura de la década de los ’80 en La Plata. Desde hace años venía combatiendo contra el mal de parkinson, que lo había alejado de los escenarios y limitado sus apariciones públicas, más allá del histórico halo de misticismo que siempre rodeó a su imagen.
El ex presidente Alberto Fernández, un reconocido fanático de Patricio Rey, despidió en su cuenta de X a la leyenda del rock argentino. “Un artista coherente que se mantuvo fiel a sus principios y conectó como pocos con distintas generaciones de argentinos. Mis sinceras condolencias a su familia y seres queridos”, escribió.
El célebre músico se encontraba junto a su familia en su casa de Parque Leloir, Ituzaingó, al momento de su muerte. Así lo confirmaron a Clarín fuentes policiales.
Anuncio de su enfermedad
Fue en 2015 cuando el Indio Solari contó que lidiaba con una enfermedad sin confirmar aún que era parkinson. “No es cáncer ni sida”, dijo en Vorterix. En ese espacio, el ex líder de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota también comunicó que alejaba de los escenarios por tiempo indefinido.
“Hay días en que me quiero matar y hay días que ni se nota. Hay dolor, hay malhumor… Es la vida. Y esto es una cagada: he visto sufrir a la gente de una manera inmerecida. No tengo miedo. La curiosidad es más grande que el miedo”, sumó entonces.
El 12 de marzo del 2016, durante un recital en Tandil, anunció frente a su público: “Se dice por ahí que tengo una enfermedad. Sí, es verdad, Mr. Parkinson viene pisándome los talones. Pero bueno. Así es la vida”.
Con el paso de los años, el músico se refirió al tema en distintas ocasiones. En 2022, en el marco de la gira española de su banda Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado, en la que participó de forma virtual, brindó una entrevista a la radio Rock FM y fue claro: “Se nota la progresión del mal de Parkinson”, admitió y explicó que mitigaba los efectos distrayéndose con actividades como la pintura o la escritura, que le permitían “apartar de su cuerpo el dolor”.

Solari describió la enfermedad como una dolencia que “es muy jodida e invalidante”, aunque reconocía que contaba con tratamiento: “Por el camino se va notando la progresión, el éxito que va teniendo el profesor Parkinson con mi vida, pero tengo la posibilidad de hacer un tratamiento que me mantiene hace como siete años”.
En relación a su día a día, detallaba: “Estás todo el tiempo contracturado. A mí no se me da por temblar, me agarra alguna contractura que quedo como de yeso. Es una de las problemáticas sociales, pero me da por pensar lo que pasa con un tipo que tiene la misma enfermedad que yo y que no tiene kinesiólogo ni pileta de agua tibia para hacer sus gimnasias de elongación. Debe ser un sufrimiento mayor”.
Sobre el impacto anímico del Parkinson, expresó: “Los amigos me dicen que estoy bien y sinceramente me siento bien. Me abstraigo mucho con el trabajo. Es la manera de apartarme del dolor de esas contracturas. Es una enfermedad jodida, pero no me impide de momento en absoluto hacer lo que decidí hacer desde hace 50 años”.
Trayectoria artística
El Indio Solari nació en Paraná, Entre Ríos, el 17 de enero de 1949. Junto a Skay Beilinson y la mítica “Negra” Poli, fundó Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota.
Su voz se convirtió en la banda de sonido de una Argentina herida y desencantada. El gran triunfo del Indio Solari radicó en una paradoja insólita: logró que las multitudes más fervorosas del planeta corearan las letras más herméticas de la música contemporánea.
Con Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado demostró que el mito no dependía de una marca, sino de su presencia. Sus misas ricoteras en el interior del país movilizaron a cientos de miles de personas.
Su voz —ese barítono punzante, capaz de pasar del desgarro a la ironía en una sola inflexión— se convirtió en la banda de sonido de una Argentina herida y desencantada. El gran triunfo del Indio Solari radicó en una paradoja insólita: logró que las multitudes más fervorosas del planeta corearan las letras más herméticas de la música contemporánea.
Sus textos, influenciados por la generación Beat, la ciencia ficción distópica, el cinismo de la modernidad líquida y las lecturas de Artaud o Kerouac, nunca fueron fáciles. Temas como “Ji ji ji” —dueño del pogo más grande del mundo— o “Un poco de amor francés” no eran himnos pop; eran rompecabezas existenciales que el público adoptaba como banderas de identidad.
Sus fans destacan su trayectoria como cantante, compositor y letrista, especialmente en su tarea como fundador y “voz emblemática del grupo Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, así como referente y motor creativo de Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado, conjuntos que se han constituido en hitos de la música popular y en núcleos de experiencias comunitarias singulares en torno a sus presentaciones en vivo.
Fuente. UH
