Cerro Porteño igualó 1-1 con Palmeiras por la ida de los octavos de final de la Copa Libertadores. La serie se definirá en La Nueva Olla, que espera un aforo total la próxima semana.

Cerro Porteño pisó con fuerza en Brasil para conseguir un valioso empate ante el Palmeiras por 1-1, en la ida por los octavos de final de la Copa Libertadores 2026.
A la altura de las exigencias de una prestigiosa competición, que lo tuvo a un equipo azulgrana primero plantándose frente a un rival de mucho nivel, para luego ir creciendo en su juego, sin caer en la desesperación, pese a las situaciones en la que le puso el juego para conseguir ese festejo sobre el final.
El Ciclón trabajó de manera sapiente, con un ya conocido esquema del sacrificio e intensidad, dosificando la presión e invitando al rival a tomar protagonismo para forzar al error, argumento que casi tuvo su recompensa en los pies de Cecilio Domínguez que no lo supo aprovechar.
En defensa, Cerro no tuvo fisuras, aplomado por un seguro Manuel Roffo, complementó la zona con movimientos solidarios de los volantes, teniendo como principal opción de salida la banda derecha, con Fabricio Domínguez que desplegó técnica y jerarquía, a pesar de jugar al límite.
En la complementaria, en el mejor momento del Ciclón, el local aprovechó sus individualidades para golpear cuando parecía que el panorama se presentaba de manera diferente por la condición de inferioridad numérica del Verdão.
En los minutos finales el elenco de Holan gritó la paridad, en gran parte por no caer en la desesperación de frustraciones anteriores. El Azulgrana presionó hasta el final para conseguir la igualdad que plasmó justicia en un juego parejo.
Cerro Porteño cerró firme los primeros 90 minutos, aplomado por la confianza que genera el reencontrarse con su espíritu combativo, para que con el apoyo de su gente, pueda dar el golpe final la próxima semana.
Fuente. D10
