
El papa León XIV ha alertado en el primer Miércoles de Ceniza (con el que comienza el periodo de Cuaresma) de su pontificado sobre las “estructuras de pecado político, económico y religioso” de “un mundo que arde” y “entre las cenizas del derecho internacional”, entre otras amenazas.
El pontífice explicó que la ceniza que se impone a los fieles en este ritual les permite “sentir” los problemas de un mundo amenazado por múltiples problemas.
“Hoy podemos sentir en la ceniza que se nos impone el peso de un mundo que arde; de ciudades enteras desintegradas por la guerra; las cenizas del derecho internacional y de la justicia entre los pueblos, las cenizas de ecosistemas enteros y de la concordia entre personas, las cenizas del pensamiento crítico y de la sabiduría local ancestral, las cenizas de ese sentido de lo sagrado que habita en toda criatura”, afirmó el papa durante su homilía.
El Papa, que fue elegido el pasado mayo, ha celebrado así su primer Miércoles de Ceniza, que empezó con su participación en la tradicional procesión en la colina romana del Aventino.
Después, en este último templo, uno de los más antiguos de la ciudad, León XIV presidió el rito de la imposición de la ceniza en el que pronunció una homilía para, entre otras cosas, instar a la iglesia a hacer “comunidad” y a “abrirse” a los jóvenes.
Una vez terminada la homilía, el Papa recibió sobre su cabeza la ceniza por parte del cardenal Angelo De Donatis, penitenciario mayor, y después él hizo lo propio con el resto de purpurados y algunos de los clérigos presentes en la misa. EFE

