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Shazam regresa en una deslucida secuela

Más grande pero menos resonante, esta continuación de la muy buena película de 2019 “Shazam” sacrifica el espíritu de aventura y creatividad de su predecesora en pos de un tipo de humor que no encaja, villanos poco interesantes y acción que no suma ni resta.

A pesar de algunos momentos donde el corazón de la gran primera película recupera momentáneamente el pulso, esta continuación de Shazam, la película basada en uno de los más longevos y populares héroes de cómic, acaba siendo una decepción que se deja caer en algunas de las tendencias más irritantes del cada vez más desgastado modelo actual de cine de superhéroes.

Luego de adquirir los poderes del legendario mago Shazam, Billy Batson (Asher Angel, con Zachary Levi como su versión adulta) y sus hermanos adoptivos se han convertido en un incomprendido equipo de héroes bien intencionados pero inexpertos. Sin embargo, la aparición en la Tierra de tres diosas que tienen un plan que podría destruir el mundo los obliga a ponerse a la altura de las circunstancias.

La furia de los dioses cae en la vieja trampa hollywoodense de creer que una secuela tiene que ser más grande en escala que su predecesora, y olvida priorizar el drama, el carisma y el encanto que distinguieron al filme de 2019, por lo que acaba convirtiéndose en una película que es casi el opuesto exacto de aquél filme: una inflamada extravaganza de efectos especiales al servicio de una historia estéril y tediosa, con villanos sin mucha profundidad – a pesar de los mejores esfuerzos de Helen Mirren y Lucy Liu – y que acaba neutralizando completamente a su protagonista.

La película de 2019, que al igual que esta nueva entrega fue dirigida por David F. Sandberg, era prácticamente el ideal de una película de aventuras para toda la familia con sombras de oscuridad en los bordes, el tipo de filme que proliferaba ampliamente por el paisaje hollywoodense de los ‘80 o los ‘90, pero que en las últimas décadas ha estado en peligro de extinción. Una fantasía de poder y familia cuyo ingrediente clave era el protagonista Billy Batson, cuya odisea por encontrar a su madre biológica y su miedo a dejarse encariñarse con su nueva familia adoptiva les daban enorme dimensión tanto a la acción como a la comedia del resto del filme.

La furia de los dioses, lastimosamente, neutraliza casi toda lo interesante de Billy como personaje, prácticamente dejando de lado a su forma adolescente (interpretada con mucho corazón por Asher Angel) y centrándose casi totalmente en la versión adulta de Zachary Levi, cuya euforia infantil mezclada con inseguridad y problemas de abandono han sido reemplazadas por ironía mal desplegada y referencias incesantes a la cultura pop en diálogos emulando el estilo de Marvel Studios o las películas de Deadpool.

Shazam la furia de los dioses película

Tanto tiempo perdido en esos malos intentos de comedia, sumado al hecho de que la película está mucho más dividida entre más personajes, acaba logrando que los tímidos intentos que el filme hace por tratar de devoler algo de dimensión a Billy – incluyendo su relación con su madre adoptiva, que tiene un desenlace que claramente debería sentirse grandioso y catárquico en el final a pesar de que ambos comparten exactamente una escena en la película – caigan sin pena ni gloria.

El único aspecto en que la película logra tener algo de pulso emocional es en la subtrama de Freddy (Jack Dylan Grazer y Adam Brody), el hermano menor experto en cómics de Billy, y Anthea (Rachel Zegler, una de las grandes revelaciones del Amor sin barreras de Steven Spielberg), una de las hijas del dios Atlas, quien demuestra dudas en torno al plan de sus hermanas mayores. La química entre Grazer y Zegler es excelente, y sus personajes se sienten como los únicos que tienen motivaciones personales y evolución en la historia, y una versión más valiente de esta película hubiera convertido a Freddy en el verdadero protagonista relegando a Billy a un rol secundario, cosa que los dioses del márketing nunca iban a permitir.

En su acción, la película es perfectamente pasable sin sobresalir en lo más mínimo en nada en particular ni demostrar demasiada originalidad en nada. El espectáculo en La furia de los dioses no es ni su mayor debilidad ni su principal virtud.

Shazam la furia de los dioses película

Este es un filme que parece ser una víctima de las circunstancias que lo rodean, en igual medida que la primera película era beneficiaria de esas circunstancias.

La primera Shazam se filmó cuando Warner Bros. claramente estaba sintiendo el impacto del tibio recibimiento taquillero y las palizas de la crítica a la Liga de la Justicia de Joss Whedon, y la consigna claramente era quitarle el énfasis al “universo compartido”, manteniendo la historia de Shazam – como también fue el caso con Aquaman, que salió unos meses antes – bastante independiente del resto del universo cinematográfico, limitando las referencias a cuestiones ornamentales y un brevísimo cameo de Superman.

La furia de los dioses, mientras tanto, llega inmediatamente luego de Black Adam, una película cuya declaración de intenciones era volver a expandir el universo de DC e interconectar con más resalte las series y películas que la componen, así que la nueva Shazam también se ve obligada a diluir aún más su tiempo de duración con cameos y demás referencias que solo suman como márketing – para películas que ni siquiera se van a hacer, ya que recientemente el universo DC cambió de administración y va a ir en otra dirección que no incluirá lo insinuado por Black Adam – y no aportan nada a la historia.

La Shazam de 2019 es fácilmente la segunda mejor película de superhéroes de DC de la década pasada, y una de las mejores del género. Su secuela se siente absolutamente desechable.

Calificación: 2/5

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SHAZAM: LA FURIA DE LOS DIOSES

Título original: Shazam! Fury of the Gods

Dirigida por David F. Sandberg

Escrita por Henry Gayden y Chris Morgan (basada en personajes creados por C.C. Beck y Bill Parker)

Producida por Peter Safran

Edición por Michel Aller

Dirección de fotografía por Gyula Pados

Banda sonora compuesta por Christophe Beck

Elenco: Zachary Levi, Asher Angel, Jack Dylan Grazer, Adam Brody, Rachel Zegler, Helen Mirren, Lucy Liu, Djimon Hounsou, Grace Caroline Currey, Ross Butler, Ian Chen, D.J. Cotrona, Jovan Armand, Meagan Good, Faithe Herman, Marta Milans, Cooper Andrews, P.J. Byrne

Fuente. Abc Color

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